DÉCIMO TERCERA ESTACIÓN
JESÚS ES PUESTO EN LOS BRAZOS DE SU MADRE Te adoramos Cristo, y te bendecimos, que por tu Santa Cruz redimiste al mundo y a mi, pecador. Amén
"... José de
Arimatea y Nicodemo, bajan de la Cruz el cuerpo de Jesús y lo ponen en los brazos de María, su Madre. De
nuevo María se muestra como corredentora nuestra y Madre de la Iglesia. Y María, con el alma transida de
dolor por la pasión y muerte de su hijo, recibe entre sus brazos el cuerpo sin vida de su bienamado Jesús. Lo
sostienes entre tus brazos Madre, como hace treinta y tres años nos lo mostrabas desde aquel portal de Belén. Gracias
Señora, porque la mayoría de las veces conseguimos el Perdón de Tu Hijo, porque sigue estando entre tus brazos. Cristo
Del Silencio, danos en Tu infinita misericordia, capacidad para mirar, en los momentos difíciles de nuestra vida, las dos alturas con que Tu Amor nos ha
enseñado. La ALTURA DE TU CRUZ y la ALTURA DE LA SIERRA DONDE ENCONTRAMOS A TU MADRE. Señor
pequé. Tened piedad y misericordia de mí.
Padre Nuestro ...
Ave María ...
Gloria ...
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